Esta tarde vengo triste y tengo que decirte
que tu mejor amiga ha estado entre mis brazos
sus ojos me llamaban pidiendo mis caricias
su cuerpo me rogaba que le diera vida.
Comí del fruto prohibido dejando el vestido
colgado de nuestra inconsciencia
mi cuerpo fué gozo durante un minuto,
mi mente lloraba tu ausencia.
no lo volveré a hacer más.
No lo volveré a hacer más.
Pues mi alma volaba a tu lado y mis ojos
decían cansados que eras tú, que eras tú.
Que siempre serás tú.
Lo siento mucho la vida es así
no la he inventado yo.
Si el placer me ha mirado a los ojos
y cogido por mano yo me he dejado llevar por mi cuerpo
y me he comportado como un ser humano
lo siento mucho la vida es así
no la he inventado yo
Sus besos no me permitieron repetir tu nombre, y el suyo sí
por eso cuando la abrazaba me acordé de tí
comí del fruto prohibido
dejando el vestido colgado de nuestra inconsciencia.
mi cuerpo fué gozo durante un minuto,
mi mente lloraba tu ausencia.
no lo volveré a hacer más
no lo volveré a hacer más
pues mi alma volaba a tu lado y mis ojos
decían cansados que eras tú, que eras tú
que siempre serás tú
lo siento mucho la vida es así
no la he inventado yo
Si el placer me ha mirado a los ojos
y cogido por mano yo me he dejado llevar por mi cuerpo
y me he comportado como un ser humano
lo siento mucho la vida es así
no la he inventado yo
“Esta
tarde vengo triste y tengo que decirte que tu mejor amiga ha estado entre mis
brazos.” En esta frase, hay dos puntos a comentar. En principio, llama la
atención vivir conforme a los sentimientos. Es como si uno se levantara triste
y decidiera no ir a trabajar o si está enfadado y lo utiliza de excusa para
decir cualquier cosa. Vivir conforme a los sentimientos es vivir conforma a una
vida pobre y a veces un poco “loca”, un
arma de doble filo. Aprender a manejar nuestra inteligencia emocional inconsciente
es algo muy importante para no estropear relaciones, trabajo, etc. Hay otro de
ti mismo que te genera conflictos, confusiones, reacciones ante situaciones que
no corresponden… Las cosas se hacen gracias a los pactos con los otros, el
deseo y el trabajo.
El otro punto a comentar es la confesión del
protagonista. ¿Para qué se lo dice? Hay un ánimo de molestar a la pareja,
porque cosas que no se hace y si se hacen, no se dicen , y si se dicen, no se
dan detalles. Una pareja no es un confesor para aliviar la conciencia. Pero el
deseo se muestra en el acto, según las consecuencias, vemos para qué , por qué
y para quién. En esta pareja, si hacemos una lectura del deseo, vemos cómo con
la mejor amiga de ella acontece la trama. En realidad él hace de puente para el
encuentro de ambas, es un deseo de las dos y lo utilizan a él. Las
infidelidades que ocurren con los mejores amigos/as vemos cómo en realidad es
cosa de ambos amigos/as. Cuentan las intimidades, detalles incluso sexuales de
los mismos a la pareja, es como si inconscientemente lo uniera con esa persona.
El deseo en la pareja es una cosa de los dos, y se desplaza, toma formas
incomprensibles y objetos inusitados. Puntualizar que el deseo acontece hacia cualquier objeto y muy distinto es lo que luego escojamos. Por no tolerarlos, pueden ser reprimidos y tomar después la forma de "infidelidad", pero es otro deseo el que está en juego.
“Comí
del fruto prohibido” nos dice el hombre. Lo prohibido también es lo que más se
desea, es estructural en nosotros, viene del Complejo de Edipo, donde tenemos
que renunciar a la madre, y se convierte en objeto prohibido, siendo las
sucesivas relaciones subrogados de esta relación.
Dice:
“Mi alma volaba a tu lado y mis ojos decían cansados que eras tú que eras tú,
que siempre serás tú”. A través ahora de la confesión, su relación será más apasionada. No reconocer ese deseo
propio en el otro, haré que se alimente cada vez en el recuerdo.
“No
lo volveré a hacer más” es como si le dijera a su mamá: he sido malo no lo
volveré a hacer más.
“Lo
siento mucho la vida es así no lo he inventado yo”. Efectivamente, la moral,
los dictámenes sociales nos dicen una cosa, lo que está bien, mal, pero los
dictámenes del deseo, las curvas que toma el mismo para manifestarse, es lo que
hace complejo a lo humano. Las cosas no son blancas o negras. Una vez más, nada
es lo que parece.
Laura
López, Psicoanalista Grupo Cero
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